Recordar vidas pasadas, otras líneas del tiempo, linaje y memoria del origen: lo que vienen a mostrarte hoy

Hay recuerdos que no encajan en tu biografía. Un paisaje que tu cuerpo reconoce sin haberlo pisado, una persona que te resulta familiar desde el primer instante, un aroma que te abre una escena que no sabes situar.

Cuando algo así ocurre, solemos ir hacia uno de dos extremos: lo descartamos como imaginación o nos perdemos intentando averiguar quién fuimos. En este episodio te propongo otro camino: preguntarte qué relación tiene ese recuerdo con lo que estás viviendo hoy.

Puedes verlo en vídeo o escucharlo en el podcast Laspleyades.es.

Escúchalo en pódcast

Podcast en tu plataforma favorita

Spotify Amazon Apple Youtube iVoox


Lo que vamos a tratar


Qué significa recordar

Recordar viene del latín recordari, que contiene la palabra cor: corazón. En su raíz, recordar no es consultar un archivo, sino que algo vuelva a atravesar el corazón.

Por eso, para mí, una memoria no pertenece solo al pasado. Cuando aparece, está ocurriendo ahora y tiene algo que decir sobre este momento. Da igual que venga de tu infancia, de tu linaje, de otra vida o de otra línea del tiempo.

El detonante

Los recuerdos no surgen de la nada. En mi experiencia, siempre hay algo en el presente que los despierta: un sitio, un gesto, el encuentro con alguien, una emoción que no corresponde a lo que está pasando, un olor o un sonido.

A veces la memoria se abre en ese mismo instante. Otras veces aparece días después, en un sueño, en una regresión o canalizando. Identificar qué la ha activado es el primer paso para entenderla.

El vínculo

El detonante te dice por dónde ha entrado el recuerdo. El vínculo te dice para qué ha venido.

Lo que llega suele reflejar algo de tu vida actual, a veces de forma muy directa y a veces a través de un símbolo. Un miedo antiguo puede aparecer justo cuando necesitas dar un paso parecido. Una escena de pérdida puede asomar cuando estás atravesando un cierre. Cuando reconoces esa conexión, el recuerdo deja de ser una curiosidad y se convierte en comprensión útil de transformación.

Y si todavía no ves la relación, no hace falta forzarla. Puedes dejarlo abierto: muchas veces se aclara con el tiempo.


Práctica: tu cuaderno del recordar

Reserva un cuaderno para estas memorias. Cada vez que aparezca una, responde:

  1. ¿Qué ha llegado? Tal cual, sin interpretarlo todavía.
  2. ¿Cómo y cuándo llegó?
  3. ¿Qué lo despertó?
  4. ¿Qué se refleja de esto en mi vida actual?
  5. ¿Qué me pide en esta vida?

Si ocurre durante un viaje: ¿esta memoria es mía o del lugar? ¿Y qué de ella resuena conmigo?

Con el tiempo verás que las anotaciones empiezan a relacionarse entre sí y dibujan tu propio mapa.

Herramienta de armonización

Para las memorias que llegan cargadas de dolor, miedo o rabia, etc.

Cierra los ojos y lleva la atención a tu corazón, a su latido. Siente a quien vivió aquella experiencia, ya seas tú en otro tiempo, alguien de tu linaje o ese lugar. Desde tu corazón presente, acógelo con todo tu amor y con la comprensión que hoy tienes. No se trata de cambiar lo ocurrido, sino de mirarlo con otros ojos y abrazarlo. Respira y deja que el peso se vaya soltando. Y siente como esa energía transformada viene de vuelta a ti, a tus raices iluminadas junto a Gaia.

Ve con suavidad. Si una memoria te desborda o te remueve mucho, para y busca apoyo, también profesional si lo necesitas.


Empieza por reconocer cómo recibes

Las memorias no llegan igual a todo el mundo. A unas personas les llegan en sueños, a otras por el cuerpo, por imágenes o por una certeza repentina. Conocer tu forma natural de recibir te ayuda a reconocerlas cuando aparecen.

La clase gratuita Descubre tu vía natural de canalizar te ayuda justo con eso. Y si ya canalizas, puede que descubras vías que todavía no habías tenido en cuenta.

[Quiero la clase gratuita → /tu-via-natural-de-canalizar/ ]


Lo que comparto aquí nace de mi experiencia y mi comprensión actual. No sustituye acompañamiento médico ni psicológico.

Comparto los vídeos, reflexiones y recursos de cada semana también en mi canal de difusión de WhatsApp.

Únete aquí:

Con cariño,

Rebeca Ferruz | Laspleyades.es
Frecuencia ADN Azul · Canalización Encarnada

Yo Soy Luz Encarnada · Activación guiada

Una activación para reconocerte como canal y anclar la luz de tu Presencia Yo Soy en tu cuerpo, aquí y ahora.

No se trata de subir a ningún lugar lejano, sino de sentir con claridad lo que ya eres: cielo y tierra unidos en ti.

Escúchala en formato podcast

Si prefieres hacerla solo con audio, con los ojos cerrados y sin pantalla, la tienes también en el podcast Laspleyades.es.

Podcast en tu plataforma favorita

Spotify Amazon Apple Youtube iVoox

Cómo hacer esta activación

Los decretos de esta activación

Te los dejo aquí para que puedas volver a ellos cuando lo necesites, en voz alta o en silencio:

Yo Soy la Divina Presencia que habla a través de mí. Mi cuerpo es el cauce por donde la Luz se hace palabra.

Yo Soy canal puro de la Fuente. Recibo lo que es verdad para mí, y todo lo que no me pertenece lo devuelvo a la Luz.

Yo Soy la Llama viva que recuerda quién es. En mi corazón, Dios y yo latimos como uno.

Yo Soy el silencio donde la guía se escucha con claridad. Confío en la Presencia que me conduce con amor y sabiduría.

Yo Soy cielo y tierra unidos en este cuerpo. Aquí y ahora, la Divina Presencia se hace carne, vida y camino en mí.

Y para cerrar:

Yo soy canal. Yo Soy Presencia. Yo Soy Luz Encarnada.

Al terminar, date unos instantes para sentir tu cuerpo y volver despacio.
💬 Si te apetece compartirlo, cuéntame en los comentarios: ¿con qué sensación te quedas?

¿Quieres descubrir por dónde recibes tú?

Ser canal no significa recibir de una única manera. Algunas personas ven, otras sienten, otras saben o escriben. Puede que lleves toda la vida canalizando sin saberlo. Y si ya sabes que canalizas, quizá descubras vías que ni habías considerado.

En la clase gratuita Descubre tu vía natural de canalizar te acompaño a reconocerlas, con un cuaderno práctico para observarte durante siete días.

[ Accede gratis a la clase → Descubre tu vía natural de canalizar ]


Esta activación es una práctica de acompañamiento espiritual y autoconocimiento, compartida desde mi experiencia. No sustituye ningún tratamiento médico ni psicológico.


Comparto los vídeos, reflexiones y recursos de cada semana también en mi canal de difusión de WhatsApp.

Únete aquí:

Con cariño,

Rebeca Ferruz | Laspleyades.es
Frecuencia ADN Azul

Estás construyendo raíces: un mensaje del Arcángel Metatrón

¿Dudas de tu camino porque todavía no ves resultados? Hay momentos en los que crear —o simplemente avanzar— deja de tener sentido, y sientes que tu conexión se ha vuelto más callada. Si estás ahí ahora mismo, este mensaje es para ti.

Recibí esta canalización del Arcángel Metatrón en junio de 2024, justo un año después de publicar mi libro "Las infinitas vidas de Azul", en un momento en el que el hecho de crear se mehabía vaciado de sentido. Me había aislado bastante y notaba mi guía interna más tenue que en otras épocas. Este fin de semana sentí que era el momento de recuperarla y compartirla, por si acompaña a quien esté atravesando algo parecido.

Puedes verla en vídeo o escucharla en formato pódcast, como prefieras.

Ve el vídeo

Escúchalo en pódcast

Podcast en tu plataforma favorita

Spotify Amazon Apple Youtube iVoox

De qué habla esta canalización

Hay una imagen del mensaje que sigue acompañándome:

«Tú ahora estás construyendo raíces. Permítetelo. Los brotes verdes llegarán,
claro que llegarán, a su debido tiempo.»

A veces miramos nuestro proceso como quien observa un árbol del que apenas asoma un tallo verde. Juzgamos lo que vemos, nos frustramos porque no llegan los brotes y olvidamos mirar lo que está creciendo debajo. Esa es la invitación: reconocer
también el trabajo que todavía no se ve.

El mensaje toca tres cosas que, en mi experiencia, se entrelazan:

Y algo que me parece importante: todo esto convive con la tristeza y la vulnerabilidad. No se trata de exigirnos estar bien todo el tiempo. Permitirnos sentir el sinsentido también es parte del proceso.

Una invitación, no una respuesta

Como dice el propio mensaje, muchas veces no necesitamos que alguien nos diga qué hacer. Ya sabemos la teoría y tenemos las herramientas. Lo que falta es dar el pasoy ponerlas en práctica, a nuestro ritmo, sin dejar de escuchar lo que nos emociona.

Comparto esto desde mi experiencia y mi comprensión actual, con el deseo de que te
acompañe a mirar tu propio proceso con más confianza.

💬 ¿Cómo estás viviendo ahora tu camino o tu proceso de creación? Me encantará
leerte en los comentarios del vídeo.


Comparto los vídeos, reflexiones y recursos de cada semana también en mi canal de difusión de WhatsApp.

Únete aquí:

Con cariño,

Rebeca Ferruz | Laspleyades.es
Frecuencia ADN Azul · Canalización Encarnada

Canalización: ¿es tu mente o es tu guía de verdad? · ¿Me lo invento o es mi guía? El cuento del lobo

Si alguna vez canalizas, meditas o simplemente escuchas tu mundo interior, seguramente conoces esta duda: "esto que me llega, ¿me lo estoy inventando… o es guía de verdad?". Es una de las preguntas que más me llegan, y hoy quiero ayudarte a responderla de una forma sencilla y cotidiana. Sin irnos a lo abstracto: con dos experiencias que me pasaron esta misma semana.

La duda no es rara: se llama discernir
El problema, casi siempre, no es que no te llegue nada. Es lo contrario: te llega tanto ruido mental que ya no distingues qué voz es cuál. A lo largo del día generamos un montón de pensamientos automáticos, muchos inútiles, y entre todo ese ruido cuesta reconocer lo que de verdad importa. Aprender a separarlo tiene nombre: discernir. Y no es un don reservado a unas pocas personas; es algo que puedes entrenar.

El cuento del lobo, aplicado a tu mente
¿Recuerdas la fábula del pastor que gritaba "¡que viene el lobo!" en falso, una y otra vez? El día que el lobo apareció de verdad, ya nadie le creyó. Con tus pensamientos pasa igual: lanzan tantas falsas alarmas que, cuando por fin habla tu voz de verdad —tu intuición, tu guía—, no la reconoces. O la reconoces… y le restas importancia. Discernir es aprender a notar la diferencia entre el pastor que grita por gritar y el lobo que sí está llegando.

Tus cuatro voces: pensamiento, emoción, intuición y guía
Para distinguirlas, ayuda ponerles nombre:

En el vídeo lo ves funcionando en dos escenas reales: un momento de miedo conduciendo (puro pensamiento con emoción debajo) y una corazonada en una sesión de canalización que reconocí y, aun así, dejé pasar.

Qué es de verdad aquietar la mente
Aquí deshago un malentendido frecuente: aquietar la mente no es sentarte a dejarla en blanco esperando el silencio perfecto. Es, a lo largo del día, bajar el número de pensamientos inútiles que generas en automático, como un hábito. Cuanto menos ruido, más alto se escucha lo que ya estaba ahí. No porque hable más fuerte, sino porque deja de estar tapado.

Escúchalo también en formato podcast
Si prefieres acompañarlo mientras caminas o conduces, tienes este mismo contenido en el episodio de esta semana:

Podcast en tu plataforma favorita

Spotify Amazon Apple Youtube iVoox

Empieza por reconocer tu vía natural
Antes de discernir qué llega, ayuda saber cómo percibes tú, porque no todas las personas reciben igual: a unas les llega como imagen, a otras como sensación en el cuerpo, como un saber claro o como palabras. Para eso preparé una clase gratuita en la que descubres tu vía natural de percibir —seguramente tienes más de una— y desde ahí empiezas a distinguir tu voz del ruido.

👉 Descubre tu vía natural de canalizar (clase gratuita)


Porque discernir no es no equivocarse nunca. Es aprender a fiarte, cada vez más, de lo que ya sabes escuchar. Y cuanto menos grites en falso por dentro, más vas a poder confiar en ti cuando de verdad tengas algo que escuchar.

Y cuéntame en los comentarios: ¿cuál es tu "¡que viene el lobo!" mental más repetido?


Comparto los vídeos, reflexiones y recursos de cada semana también en mi canal de difusión de WhatsApp.

Únete aquí:

Con cariño,

Rebeca Ferruz | Laspleyades.es
Frecuencia ADN Azul · Canalización Encarnada

La voz disonante de tu guía: cómo se comunica tu consciencia

Cuando hablo de la "voz" de tu guía, quiero aclarar algo desde el principio: no me refiero a que tengas que oír una voz, como en la clariaudiencia. Eso es solo una de las formas posibles. Cada persona tiene su propia vía para recibir lo que el espíritu le comunica: hay quien lo siente en el cuerpo, quien lo ve en imágenes, quien lo sabe de forma directa, quien lo escucha en palabras y algunas otras. Por eso, antes de preguntarte qué te dice tu guía, conviene reconocer por dónde te habla.

Empieza por reconocer tus vías

Es muy probable que tengas más de una vía activa, y que ni te hayas dado cuenta. Observarlas es el primer punto para consolidar tu canal: si no sabes cómo recibes, es fácil descartar mensajes que llegaban por una puerta que ni mirabas. Por eso creé una clase gratuita: no como un recurso más, sino como ese primer trabajo de observación —reconocer tus formas de dar y recibir— que sostiene todo lo demás.

👉 Descubre tu vía natural de canalizar (clase gratuita).

Pero antes, sigue leyendo: lo que viene merece la pena. Y si al terminar sientes que te resuena, vuelve aquí y retoma la clase.

Mejor "comunicarse" que "hablar"

Te propongo cambiar una palabra: en lugar de hablar, usemos comunicarse. Es más preciso y no queda atrapado en la limitación de lo verbal. Porque la pregunta no es a quién le habla la guía. La guía se comunica con todo el mundo, constantemente. La cuestión no es a quién se dirige, sino quién escucha.

Las formas en que tu guía se comunica

No siempre lo hace igual. Estas son sus formas, de la más honda a la más frágil:

El sentimiento. Es su lenguaje favorito, el lenguaje del alma. Presta atención a lo que sientes de verdad. A veces los sentimientos son difíciles de encontrar y aún más de reconocer, pero en los más profundos se esconde tu verdad más alta. El trabajo está en llegar hasta ahí.

El pensamiento. No es lo mismo que el sentimiento, aunque puedan darse a la vez. Cuando se comunica por el pensamiento, muchas veces lo hace con imágenes, más eficaces que las simples palabras. Y a menudo llega como ideas que no encajan con tu forma habitual de pensar: ocurrencias, genialidades, soluciones creativas o enfoques que tú no estabas buscando. Ese "¿de dónde ha salido esto?" suele ser una buena pista de que no viene solo de tu mente.

La experiencia. Un medio magnífico: la vida te lo muestra viviéndolo, y así llegas a conocerlo de primera mano, no de oídas. Y cuando digo magnífico, quizá debería decir magnificencia, porque la vida nos lleva a una gran variedad de experiencias, vividas en cuerpo, ni buenas ni malas, todas ellas tienen su código que nos acerca a la conexión de nuestro ser.

Las palabras. Y solo cuando las anteriores no bastan, aparecen las palabras. Es el medio menos fiable, porque están sujetas a interpretación y se confunden con facilidad con el ruido mental, interno y externo.

Lo que creemos que es "la Palabra de Dios"

Aquí hay una distorsión que arrastramos casi sin darnos cuenta. Heredamos una idea muy fija de cómo debería comunicarse Dios: con palabras, de forma solemne, grandiosa, como una orden clara que llega de fuera. Y con esa expectativa puesta, filtramos. Descartamos todo lo que no encaja en ese molde: el sentimiento, la imagen, la experiencia, la idea sencilla, lo que llega en tono cotidiano o inesperado. Creemos que recibir es oír, y al creerlo cerramos las demás puertas.

Fíjate en la trampa: la distorsión no está en el mensaje, sino en nuestra creencia sobre cómo tiene que llegar. No es que Dios haya dejado de comunicarse o sea difícil acceder a su lenguaje; es que nuestra idea de cómo suena su voz nos impide reconocerla.

Y ojo, esto no significa que las palabras no valgan. Hay palabras vacías… y hay palabras vivas, llenas de vida y de consciencia, que encajan en el espacio del corazón y unen el Cielo y la Tierra. Esas sí son Palabra de Dios. Un tiempo atrás canalicé precisamente su mensaje, y puedes escucharlo aquí: La Palabra de Dios. Lo que distorsiona, entonces, no son las palabras: es creer que la voz divina solo puede llegarte a través de ellas. Las palabras pueden aspirar a simbolizar lo que sabes, pero muchas veces enturbian lo que ya sabías sin ellas. Y así, sin querer, terminamos rechazando la comunicación real por no parecerse a la que esperábamos.

Cómo discernir de dónde viene

La dificultad está en distinguir los mensajes de tu guía consciente de los que vienen de otras fuentes (la mente y la emoción). Y hay una regla sencilla que orienta: tu pensamiento más elevado, el que trae alegría; tu palabra más clara, la que contiene verdad; y tu sentimiento más grandioso, el que llamamos amor, vienen siempre de tu consciencia, esa misma fuente que habita en ti.

¿Y cómo saber que no es tu imaginación? Porque el mensaje llega exactamente apropiado, y porque nunca, por tu cuenta, te habías hablado con tanta claridad. Esa claridad limpia, que no discute ni se defiende, es una de sus mejores señales.

La verdadera pregunta: ¿de verdad quieres escuchar?

Escuchar de verdad es permanecer en apertura incluso cuando lo que llega no encaja con lo que piensas, sientes o crees en este momento; incluso cuando no lo entiendes del todo. Atiende a los sentimientos, pensamientos y experiencias que difieran de lo que te han contado o has leído, y suelta las palabras cuando sean el vehículo menos fiel a la verdad. No se trata de creerlo todo: se trata de no cerrarse por adelantado.

Por qué aparece "disonante"

Tu guía va a comunicarse de una forma y frecuencia afín que puedas comprender… y a la vez disonante: distinta de tu manera habitual de pensar, sentir o experimentar. Lo hace a propósito, para que notes que eso no eres tú en automático. Busca siempre la forma sencilla con la que encajes y, al mismo tiempo, se hace distinguir.

Y aquí está la clave: tu espíritu parte siempre de donde estás ahora. De tu presente, de lo que piensas, sientes o estás viviendo en este momento. No te habla desde fuera, en un idioma ajeno: toma tu estado de apertura actual y, desde ahí, moldea la forma justa —y disonante— para que te des cuenta. Aunque llegue sutil, casi de puntillas, entre todo el ruido externo e interno que te distrae.

Un ejemplo: si estoy en un estado muy serio con la vida, es posible que mi guía me responda de forma neutra y, a la vez, con una pizca de humor y picardía. Justo por ese contraste me doy cuenta de que no es mi voz mental de siempre, la de los pensamientos inútiles. ¿Ves cómo parte de mi estado y busca la manera de diferenciarse para que la reconozca? Porque tu consciencia está presente las 24 horas: habita en ti y contigo.

Y se presentará en la forma con la que tú conectes, nunca en la que rechazarías —eso sí sería una distorsión de tu guía—. Si tu puerta son los ángeles, puede llegar como una presencia o un tono angelical. Quizá veas, sientas o percibas una figura luminosa; quizá algo que no esperabas, incluso extraterrestre. Puede que no sea lo que imaginabas, y esa espontaneidad es, precisamente, la manera que busca tu consciencia para recordarte que está siempre contigo. Pero siempre será aquella en la que estemos preparados a aceptar.

Por eso, el trabajo no es esperar una señal grandiosa que venga de lejos. Es afinar la atención en tu presente, porque es justo ahí —en lo que ya estás pensando, sintiendo o viviendo— donde tu espíritu va a colar esa nota disonante. Muchas veces será tan sutil que competirá con mil estímulos a la vez; reconocerla es cuestión de práctica y de apertura.

Así que la pregunta que te dejo es esta: ¿te atreves a observar la forma disonante? A no descartar lo que llega raro, distinto o inesperado, y mirarlo dos veces. Porque muchas veces, justo ahí, en lo que no encaja con tu ruido habitual, es donde tu guía te está diciendo aquí estoy.

Y cuéntame en los comentarios: ¿de qué formas sueles reconocer la comunicación de tu guía?


Con amor,

R. 🩵
LasPleyades.es


Rebeca Ferruz es canalizadora, autora de «Las infinitas vidas de Azul» y creadora de Frecuencia ADN Azul. Acompaña procesos de sensibilidad y Canalización Encarnada. 

Cómo cuidar tu energía siendo una persona sensible (4 claves)

[🎧 Puedes escuchar el nuevo el episodio en formato podcast, como prefieras. Si te apetece acompañar este contenido mientras caminas, conduces o descansas, en mi canal: Laspleyades.es👇🏻

Podcast en tu plataforma favorita

Spotify Amazon Apple Youtube iVoox


Cuidar tu energía no es blindarte

Durante mucho tiempo creíste que ser sensible significaba estar expuesta a todo lo que pasa a tu alrededor. Entrabas en un sitio, hablabas con alguien, y algo dentro de ti cambiaba. Y aprendiste a protegerte: a cerrarte, a poner escudos, a que nada te tocara.

Pero cuidar tu energía no es levantar un muro más grueso. Hay una diferencia enorme entre sentir al otro y cargar con el otro. Y ahí está casi todo.

En este vídeo te comparto 4 claves para cuidar tu energía sin cerrar el corazón, tanto si estás empezando a reconocer tu sensibilidad como si ya canalizas y notas que cargas con lo que no es tuyo.

Las 4 claves del vídeo

1. Ayudar no es salvar. Cuando intentas rescatar o "despertar" a los demás, sin darte cuenta te metes en su camino y pierdes tu propio centro. Respetar el proceso de cada persona también es una forma de amor.

2. Sentir no es cargar. Percibir lo que le pasa a otro no significa quedártelo dentro. La clave está en discernir qué es tuyo y qué solo estaba de paso.

3. Vuelve a tu dirección. No se trata de que nada te afecte, sino de aprender a volver a ti después. Tu cuerpo es tu casa, y tu corazón, una brújula a la que siempre puedes regresar.

4. No te aísles. Cerrarte del todo también te deja sola. Tu sensibilidad no es una grieta: es el tejido que te conecta. Necesitas espacios donde no tengas que protegerte.

Porque en realidad todas las personas son sensibles

No estás rota por sentir mucho, ni eres especial por encima de nadie. Todas las personas sienten; algunas simplemente reúnen la valentía de mirarlo de frente y hacerse cargo. Cuidar tu energía, al final, no es defenderte del mundo: es aprender a estar contigo mientras sientes.

Da tu primer paso

Si quieres empezar a poner orden en tu forma de sentir, te dejo mi clase gratuita "Descubre tu vía natural de canalizar", un buen primer paso para comprender tu sensibilidad sin vivirla como algo que gestionar a solas.

👉 Accede a la clase gratuita → Descubre tu via natural de canalizar


Comparto los vídeos, reflexiones y recursos de cada semana también en mi canal de difusión de WhatsApp.

Únete aquí:

Con cariño,

Rebeca Ferruz | Laspleyades.es
Frecuencia ADN Azul · Canal de Luz · Canalización Encarnada

Recuerda tu soberanía: 3 pasos para volver a tu centro

Sabemos que somos consciencia, que elegimos, que nuestra paz no depende de lo de fuera. Pero una cosa es saberlo… y otra muy distinta es vivirlo.

En este vídeo te cuento una escena muy sencilla que me pasó estos días —pequeña, casi cotidiana— y que se convirtió en un clic real: recordar que tú eliges a qué entregas tu paz, tu calma y tu poder. Hablamos de la soberanía de tu consciencia, de por qué la entregamos tan rápido y de cómo volver a tu centro con tres pasos que puedes practicar en cualquier momento del día.

🎧 Puedes escuchar el nuevo el episodio en formato podcast, como prefieras. Si te apetece acompañar este contenido mientras caminas, conduces o descansas, en mi canal: Laspleyades.es👇🏻

Podcast en tu plataforma favorita

Spotify Amazon Apple Youtube iVoox

Si ya reconoces tu sensibilidad o ya canalizas, esto también va contigo: no se trata de abrir más por abrir, sino de vivir con más presencia lo que ya eres.

🌞 ¿Quieres empezar por tu propia sensibilidad? Descubre tu vía natural de canalizar en la clase gratuita: [enlace a la clase]

📖 Lee también el artículo relacionado: [enlace al artículo]


Comparto los vídeos, reflexiones y recursos de cada semana también en mi canal de difusión de WhatsApp.

Únete aquí:

Con cariño,

Rebeca Ferruz | Laspleyades.es
Frecuencia ADN Azul · Canal de Luz · Canalización Encarnada

Tu Ser Superior: el origen de tu ser completo

En el mundo de la canalización se habla mucho de conectar con guías, seres y otras frecuencias. Pero hay una conexión anterior a todas ellas: la que tienes contigo, en tu versión más amplia de consciencia. Tu Ser Superior.

🎧 Puedes escuchar el nuevo el episodio en formato podcast, como prefieras. Si te apetece acompañar este contenido mientras caminas, conduces o descansas, en mi canal: Laspleyades.es👇🏻

Podcast en tu plataforma favorita

Spotify Amazon Apple Youtube iVoox


En este nuevo episodio entramos en profundidad en una de las conexiones fundamentales dentro de Canal de Luz: la relación con tu propio Ser Superior.

Hablamos de qué es realmente el Ser Superior (y qué no es), de la diferencia entre alma y espíritu, de qué significa ser multidimensional, de la planificación del alma y el libre albedrío, del valor de vivir esta experiencia en la Tierra, y de cómo llevar todo esto a tu vida cotidiana. No para llenarte de voces externas, sino para volver a ti.

Al final hacemos juntos una práctica sencilla para conectar con tu Ser Superior en un momento real de tu día, porque para mí la canalización empieza siempre por volver a una misma.

🎁 Si quieres empezar por lo más práctico, descubre tu forma natural de recibir información con la clase gratuita: «Descubre tu vía natural de canalizar»

👉 ENLACE A LA CLASE GRATUITA

Y si quieres profundizar en este mapa completo, todo esto forma parte del camino que recorremos en Canal de Luz, mi formación de 9 meses basada en el Método de Canalización Encarnada. Puedes entrar en el espacio aquí: CANAL DE LUZ

¿En qué parte de tu vida estás buscando fuera una respuesta que quizá solo puedas recordar volviendo a ti? Te leo en los comentarios. 🤍


Comparto los vídeos, reflexiones y recursos de cada semana también en mi canal de difusión de WhatsApp.

Únete aquí:

Con cariño,

Rebeca Ferruz | Laspleyades.es
Frecuencia ADN Azul · Canal de Luz · Canalización Encarnada

Tu sensibilidad es el territorio: por qué una etiqueta no orienta

Ilustración etérea en tonos turquesa, melocotón y dorado con una concha nacarada y geometría sagrada. Texto: "Tu sensibilidad es el territorio. Por qué una etiqueta no orienta".

Llevas años sintiendo cosas y todavía no sabes para qué

Hay una experiencia que comparten muchas personas altamente sensibles: acumular, a lo largo de los años, un montón de vivencias difíciles de explicar. Sueños que se cumplen. Sensaciones en el cuerpo al entrar en un lugar. Cosas que se saben antes de que pasen. Emociones ajenas que parecen atravesarte.

Y, a pesar de tener tantas experiencias, seguir haciéndose la misma pregunta: ¿para qué sirve todo esto? ¿Qué hago con lo que percibo?

Esa pregunta puede acompañar a una persona durante décadas. Y contiene una pista importante sobre por qué buscar una etiqueta casi nunca resuelve la cuestión de fondo.

El problema no es tu sensibilidad

Cuando llevamos mucho tiempo sintiendo cosas que no sabemos explicar, es natural buscar un nombre. "¿Qué tipo de percepción tengo?" "¿Soy empático, intuitiva, clarividente?" Buscamos a alguien que nos lo diga, que nos ponga la etiqueta, que resuelva la pregunta en una palabra.

Y encontrar ese nombre alivia. Da la sensación de que por fin encajamos en algún sitio.

Pero hay un problema: una etiqueta te tranquiliza un momento, pero no te orienta.

Puedes saber que eres una persona altamente sensible y seguir saliendo agotado de cualquier sitio con mucha gente. Puedes tener el nombre perfecto para lo que te pasa y seguir sin saber qué hacer con ello. Porque la pregunta visible es "¿qué soy?", pero la pregunta que de verdad duele es otra: "¿por qué, para qué, y qué hago con lo que percibo?".

La diferencia entre una etiqueta y un mapa

Aquí está el cambio de mirada que lo transforma todo:

Tu sensibilidad no es el mapa. Tu sensibilidad es el territorio.

El territorio es lo que eres: tu forma de percibir, tu cuerpo, tu manera de registrar el mundo. El mapa es otra cosa. El mapa es la comprensión que construyes sobre ese territorio para saber cómo funciona en ti.

Una etiqueta viene de fuera: alguien observa una parte de ti y te dice "tú eres esto". Un mapa se construye desde dentro. Puede hacerse con acompañamiento, con práctica y con otras personas, pero sigue siendo tuyo, porque nadie habita tu cuerpo, tu memoria y tu historia como tú.

Y esa es justo la diferencia entre sentirte perdido y empezar a orientarte.

La sensibilidad no es un defecto: es un tejido

Durante mucho tiempo se ha hablado de la sensibilidad como si fuera un rasgo secundario, o incluso una debilidad. A las personas sensibles se nos ha llamado exageradas, demasiado, frágiles.

La realidad es la contraria. La sensibilidad es el tejido a través del cual te relacionas con todo: con tu cuerpo, con tus emociones, con otras personas, con los espacios, con tu intuición. No es un adorno. Es lo que sostiene tu capacidad de percibir.

Pero cuidado: decir "tu sensibilidad es un don" y quedarse ahí no ayuda. Romantizarla no la ordena. Una sensibilidad sin comprensión se convierte en ruido, cansancio y desbordamiento. Una sensibilidad comprendida se convierte en discernimiento, profundidad y guía. La diferencia no está en sentir más, sino en aprender a relacionarte con lo que sientes.

Las cinco preguntas para empezar a construir tu mapa

No hace falta esperar a tener una respuesta espectacular para cada experiencia. El mapa empieza observando. Puedes aplicar estas cinco preguntas a cualquier vivencia: un sueño, una corazonada, una sensación que no supiste dónde poner.

1. ¿Qué percibí exactamente? Sin interpretar todavía. Solo el dato: una imagen, una palabra, un escalofrío.

2. ¿Cómo lo recibí? ¿Por el cuerpo? ¿Por una imagen? ¿Por un saber que apareció sin explicación? Esto empieza a mostrarte tu vía natural de percepción.

3. ¿Qué estaba pasando en mí cuando lo recibí? ¿Venías de dormir mal? ¿Buscabas una respuesta con ansiedad? No percibimos desde un lugar neutro: tu estado forma parte de lo que percibes.

4. ¿Qué efecto tuvo en mí? ¿Me dio claridad o me dejó revuelto? ¿Me expandió o me contrajo?

5. ¿Qué hago con esto? A veces la respuesta es "nada, todavía". Y también es legítima. No toda experiencia necesita interpretación inmediata.

No necesitas más experiencias

Si te reconoces en todo esto, quédate con una idea: no necesitas tener más experiencias. Necesitas comprender las que ya forman parte de tu vida.

El trabajo no está en abrir más, en pedir más señales o en coleccionar vivencias. Está en desarrollar una relación consciente con la sensibilidad que ya tienes. Y eso se puede empezar a cualquier edad.

Da el primer paso

Esta semana he grabado un vídeo donde desarrollo todo esto con calma, con ejemplos y con la historia completa. Puedes verlo aquí:

👉 [ENLACE AL VÍDEO EN YOUTUBE]

Y si prefieres empezar por lo más concreto —reconocer por dónde recibes tú de forma natural—, tienes acceso directo a una clase gratuita, Descubre tu vía natural de canalizar, con una práctica sencilla y un cuaderno para seguir registrando tu experiencia:

👉 ACCEDER A LA CLASE GRATUITA

Tu sensibilidad no es un problema que gestionar. Es el territorio desde donde se sostiene todo lo que eres. Y el mapa se puede construir.

Todo el contenido que voy compartiendo, lo puedes encontrar reunido en el espacio web: CANAL DE LUZ

Con cariño,

Rebeca Ferruz | Laspleyades.es
Frecuencia ADN Azul · Canal de Luz · Canalización Encarnada

Tu sensibilidad lo conecta todo: el tejido desde el que canalizas

🎧 Escuchar el nuevo episodio. Si te apetece acompañar este contenido mientras caminas, conduces o descansas, también está disponible en formato Podcast, canal: Laspleyades.es👇🏻

Podcast en tu plataforma favorita

Spotify Amazon Apple Youtube iVoox

Solemos tratar la sensibilidad como un rasgo secundario, algo que además de ser quienes somos, "nos toca" llevar. Y no funciona así.

En el vídeo y el podcast de esta semana comparto una idea que sostiene todo lo que trabajo en Canal de Luz: tu sensibilidad no es un añadido, es el tejido a través del cual te relacionas con todo. Con tu cuerpo, con tus emociones, con los espacios, con tu intuición y con eso que llamas guía. Por eso la canalización viene después: es una de las formas en que esa sensibilidad se organiza y se expresa.

También hablo de algo que quizá te suene de cerca: la diferencia entre buscar una etiqueta que te diga "qué eres" y empezar a construir un mapa propio para saber cómo percibes, qué te afecta y qué hacer con lo que recibes. Porque una etiqueta puede tranquilizarte un momento, pero es el mapa el que orienta.

Sin desvelarte todo, en esta sesión encontrarás:

Es un contenido pensado para personas sensibles e intuitivas que llevan tiempo sintiendo cosas sin saber del todo dónde ubicarlas, para qué, o qué hacer con ellas.

Puedes verlo en vídeo o escucharlo como podcast, según prefieras. Y si al terminar quieres dar un primer paso concreto, tienes disponible la clase gratuita Descubre tu vía natural de canalizar, para reconocer por dónde recibes tú de forma natural.

👉 ENLACE A LA CLASE GRATUITA


Comparto los vídeos, reflexiones y recursos de cada semana también en mi canal de difusión.

Únete aquí:

Si sientes que esto te resuena y quieres recibir todo lo que voy compartiendo, junto con la información de la próxima formación Canal de Luz, puedes entrar en el espacio aquí: CANAL DE LUZ

Con cariño,

Rebeca Ferruz | Laspleyades.es
Frecuencia ADN Azul · Canal de Luz · Canalización Encarnada